La semana pasada me fui por siete días a Santiago. Fue una escapada totalmente inesperada y cero planificada. Un amigo me dijo “vamos” y después de darle mil vueltas a la idea, consultarlo con mi almohada, Google, mi billetera y mi agenda, dije “¡vamos!” 

No iba a Chile desde hace veinte años. Cuando era chiquita fui con mis papás y definitivamente cualquier viaje que haces con ellos antes de los 18 no cuenta porque no te acuerdas mucho de lo que hiciste. Peor en mi caso que ya saben tengo la mente frágil, ¿recuerdan que les conté de eso en mi video de preguntas y respuestas? Si no lo han visto, ¡grave error! Ahí se los dejo. Échenle un vistazo después que terminen de leer este post. 
Bueno, volviendo a lo que les hablaba. No recordaba mucho de Santiago pero había leído por todos lados que efectivamente hay muchas cosas por hacer y ver. Así que entre relajo y caminatas, traté de aprovechar al máximo lo que tiene para ofrecernos esta linda ciudad y aquí les nombro algunas de ellas por si el algún momento van por allá: 
1)  Pasear por Bellavista: ni bien llegué pasé por aquí y me encantó el concepto de calle con muchos restaurantes y bares. Puedes encontrar información sobre tours en el Patio Bellavista pero sinceramente no lo recomiendo ya que es muy caro. 
Llevo puesto: Lentes: Dolce & Gabbana | Pañuelo: recuerdo de Panamá | Blusa: Milk | Falda: American Apparel | Cartera: Amphora | Ballerinas: Sam Edelman



2)  Caminar por el Cerro San Cristóbal: llegas ni bien sales del patio Bellavista. No recuerdo si fueron unas 5 o cuatro cuadras, pero estuvo cerca. Me explico. No es que llegues rápidamente al cerro, pero sí a la subida. Nosotros estuvimos por allá como a las cinco de la tarde y tomamos el funicular que nos llevó a la punta en un ratito, el tema fue la bajada y es que era el último viaje. Traten de llegar antes de esa hora de lo contrario les pasará lo que a mi: ¡bajar todo el cerro a pie! Y no había ido en zapatillas, pero sí con zapatos chatos, de igual manera, ¡lo hice! ¿En cuánto tiempo? Una hora exacta. De todas formas fue un buen ejercicio, pero si quieren subir y bajar a pie, ¡les recomiendo ir con ropa deportiva!

3)  Visitar el Sky Costanera (y luego pasear por el centro comercial): ni bien bajamos del cerro, ¡aún teníamos ganas de seguir turisteando! Así que caminamos veinte minutos más hacia la torre más alta de Latinoamérica, ¿pueden creerlo? Queríamos llegar antes de la puesta de sol y como en esta época Santiago tiene sol hasta las ocho de la noche, ¡lo logramos! 



4)  Ir de window shopping al Parque Arauco:  algo que deben saber es que Santiago es caro así que no tengo muchas recomendaciones de tiendas o compras. Todo me parecía muy caro así que solo pude mirar las tiendas y salir corriendo cuando veía algo muy bonito pero que excedía de mi presupuesto. Otra cosa es que, a diferencia de Brasil, las tiendas son las mismas que tenemos en Perú salvo una que otra marca gringa (como Victoria’s Secret o Bath and Body Works) que de hecho en algún momento llegan por acá pero que de todas maneras en los United estará más barato. De cualquier forma, el Parque Arauco es un sitio lindo donde pasear, comer y también caminar y enamorarse de todas las cosas fabulosas que tienen en su sección de lujo donde están Louis Vuitton, Gucci, entre otras. 

Llevo puesto: Lentes: Dior | Vestido: Uniqlo | Zapatillas: Sam Edelman | Cartera: Prune

5)  Aprovechar el happy hour en Barbazul: nos dijeron que era un bar muy popular en la ciudad y fuimos. Y si me dicen happy hour, ¡obviamente no podía perdérmelo! 
Llevo puesto: Sombrero: recuerdo de Cusco | Vestido: Necessary Clothing | Catera: Louis Vuitton | Sandalias: Prune 



6)  Probar el Terremoto en la Piojera (solo si vas acompañada): les hablé de esto en Instagram y muchas me preguntaron por qué, pues aquí les respondo. La Piojera queda en el centro de Santiago, exactamente a los alrededores de la Plaza de Armas (a donde pueden ir tranquilamente porque hay mucha seguridad) y la zona no es tan agradable, mucho menos el bar, que parece más una cantina. Pero según me dijeron el terremoto (que es una mezcla de vino con otros licores y helado de piña)  es un trago típico y el mejor está ahí. Así que fuimos. Y bueno. Como experiencia estuvo bien. Felizmente fui con mi amigo. 



7)  Caminar por Orrego Luco y conocer sus cafés, bares y restaurantes: mi favorito fue De la Ostia, un restaurante español con una sangría espectacular. Y es que lamentablemente, la comida en Santiago no es tan rica (hay restaurantes peruanos por todos lados, eso si, pero la comida peruana es más rica acá, ¿cierto?) y por eso si puedes probar otro tipo de comida, ¡mejor! Lo bonito de esta calle es que, ¡como todo en Santiago! tiene una arquitectura de fotografía.

8)  Conocer Valparaíso y la casa de Pablo Neruda: nosotros tomamos dos tours con Turistik, una agencia de turismo de Santiago y que tiene varias sucursales (incluyendo una en el Parque Arauco) pero esto fue porque no conocíamos otra y ésta era la más accesible en cuanto a ubicación. En el camino nos dimos con la sorpresa (gracias a dos nuevos amigos chilenos) que es muy caro y que hay otras opciones más baratas. Pero como dije, no encontramos otra alternativa, sin embargo, si nos resultaba más fácil ir con ellos ya que si lo haces todo por tu cuenta, quizás te puedes perder o como en nuestro caso, queríamos disfrutar bien de los tours en los viñedos y las catas de vino así que en mi opinión, al final creo que esta fue una buena alternativa.

Llevo puesto: Lentes: Moschino | Polo: Zara | Jean: Emporium | Zapatillas: Sam Edelman 


9)  Caminar por la orilla del mar en Viña del Mar: no sé si es porque me críe entre Paita y Piura pero sinceramente amo el mar y conocer uno nuevo cada vez que puedo es una de mis cosas favoritas. 


10) Ir a los viñedos de Colchagua y disfrutar de los paisajes (y los vinos, claro): nuestro segundo tour incluyo un full day por dos viñedos (Viu Manent y Viña Montes). Te dan una explicación muy técnica e informativa sobre el procedimiento y producción de los vinos y al final, ¡puedes probarlos! Aprender un poco más de su sabor y claro, ¡comprarlos a muy buenos precios!

Llevo puesto: Sombrero: recuerdo de Cusco | Blusa y pantalón: 47 Street | Lentes: Dior 

11) Irte de picnic al Parque Bicentenario: algo que me encantó de Santiago es que tiene muchas áreas verdes y parques lindos a los cuales puedes ir y echarte un rato a disfrutar del sol. En nuestro caso solo caminamos por horas y nos sentábamos a tomar helados, pero hubiese sido lindo llevar cositas y comerlas por ahí. Pero ahí les dejo la idea.

Llevo puesto: Blusa: Lentes: Celine | Banana Republic | Shorts: Necessary Clothing | Cartera: Prune | 
Botines: Area por Claudia Rivas 

12)  Disfrutar del desayuno buffet y la piscina del Courtyard by Marriott Santiago: aquí pasé mis últimos días y fue, como siempre, una linda experiencia. Está exactamente al lado del Parque Arauco (y además te dan una tarjeta de descuentos con la que puedes aprovechar ofertas buenísimas) y tiene una vista espectacular de la ciudad, mi habitación tenía una vista increíble, como la de la foto. ¿Se imaginan despertar así todos los días? 
Y bueno es es todo lo que puedo mostrarles, por ahora, de mi paso por Santiago. Si quieren ver un resumen más divertido, no se pierdan el nuevo Snap-diary en mi canal de YouTube. ¡Se vale compartir!