Bruce Jenner ha quedado atrás y se ha convertido en Caitlyn, una elegante y valiente mujer que deslumbró a todos en la última portada de Vanity Fair. Decenas de celebridades la han felicitado en las redes sociales, incluyendo al propio presidente de su país. Caitlyn definitivamente ha causado revuelo en Internet al llegar a dos millones de seguidores en Twitter en tan solo cinco horas. 
Si bien la noticia me sorprendió -y en realidad aún trato de asimilarlo- debo reconocer que hay muchas cosas que debemos admirar de Caitlyn Jenner como persona, independientemente de la opción sexual que tenga ya que es algo muy complejo y que lamentablemente en pleno siglo veintiuno es difícil de tolerar. Pero aquí solo mencionaré cinco cosas por las que admiro el que haya hecho pública a esta nueva persona: 
1. Su belleza. Por fuera y por dentro. 
2. La forma en que quiere usar su fama para generar mayor conciencia hacia una comunidad que muchas veces es malentendida y ayudarla. 
3. Su estilo. Para estar en sus sesentas, Caitlyn se ve como muchas quisiéramos vernos a esa edad. O a esta. 
4. Sus ganas de empezar su nueva aventura como una mujer independiente y dejar su propio sello. Por eso no fue Caitlyn con K, ella es Jenner y quiere diferenciarse. ¡Bravo por eso! 
5. Su valentía. Y es que tomar una decisión como ésta a los 65 años y atreverse a ser quién eres y mostrarte cómo realmente te sientes, tomando en cuenta la trayectoria que tenía Jenner como deportista y padre de familia y la sociedad en la que vivimos, requiere de mucho coraje. 
¡Bienvenida Caitlyn!