Hace poco probé algo que me ayudó a reparar las puntas de mi cabello. Aquí te cuento qué fue.

Siempre he recibido comentarios y preguntas acerca de mi cabello: ¿cómo lo cuido? ¿qué hago para que se vea lindo?

Antes que nada, debo confesar algo: mi cabello es terrible. No es ni lacio, ni ondulado; es indeciso, como yo. Y para remate, esponjoso. Pero felizmente pude arreglar esto gracias al laceado brasileño. Sin embargo, las puntas estaban terriblemente resecas. Esto obviamente no se veía en las fotos.

Los únicos cuidados que le he dado a mi cabello se los debo al shampoo, acondicionador, una mascarilla cada vez que recuerdo que debo usarla (o veo el frasco en la ducha) y listo.

La situación con mi cabello empeoró o mejor dicho se complicó cuando estuve en Tailandia. Y sí, ya sé qué me vas a decir: ¿para cuándo el video? Estará aquí más pronto de lo que esperas. ¡Créeme! Ahora volvamos al relato.

Mira aquí: El corte de moda para este invierno.

La humedad de Tailandia hizo que el frizz, otra de las características de mi cabello, aparezca en su máximo esplendor. Desesperada, fui a la farmacia más cercana y pedí que me vendieran aceite de coco (tenía la idea de que esto era bueno para el controlar esos cabellos rebeldes). Al fin y al cabo, estaba en la mata de este producto y qué mejor que probarlo ya mismo.

Hasta el momento solo lo había empleado aceite de coco en la cocina. Sabía que era bueno para varias cosas pero soy un poco reacia a ponerme productos comestibles en la piel o el cabello. Sé que lo mejor siempre será lo natural, pero en esta ocasión prefería que esté procesado antes de aplicarlo.

Como estaba fascinada con todos los productos  y costumbres de belleza que había visto en Tailandia, le pregunté a las chicas que atendían si ellas también usaban el aceite de coco para el frizz.

Y  fue en ese momento que rompí un gran mito: el aceite de coco no sirve para el frizz (y me lo dijeron las mismas tailandesas). Lo usan para humectar la piel y para las puntas del cabello. También para darle forma cuando van a trenzarlo o hacer otro tipo de peinado.

Y para reafirmarlo, una de ellas miró mis puntas y me dijo muy convencida: te va a ayudar con eso. Nótese que señaló “eso”, ósea, las rotas puntas de mi cabello, con preocupación. Obviamente, compré el aceite de coco más tailandés de la farmacia (y una cera para el frizz).

Lo probé el mismo día. Ya estoy a punto de cumplir dos meses con él y te diré que sí funciona. Mis puntas ya no están tan resecas y por algún motivo, tampoco están rotas.

  • ¿Cómo lo uso? Después de bañarme y secar mi cabello con la toalla, tomo dos gotas de aceite de coco que froto en mis manos y esparzo en las puntas de mi cabello. Yo traje dos botellas de Tailandia, que en realidad tenían la consistencia de aceite pero al llegar a Lima se solidificó por la temperatura. Lo que hago es volverlo líquido con baño María. También lo aplico después de usar la plancha o secadora, o en caso tenga que salir a la calle. Hay veces en que lo uso diario y otras en las que no.
  • ¿En cuánto tiempo ves los resultados? En mi caso fue a los dos días. Quedé muy sorprendida.
  • ¿Mi sugerencia? Si vas a usarlo, no pongas más de dos pequeñas gotas, de lo contrario parecerá que no te has lavado el cabello en días.
  • ¿Dónde puedes comprar aceite de coco en Perú? Lo he visto en la sección de productos naturales de muchos supermercados. También hay tiendas naturistas y páginas en Facebook que lo venden a domicilio. Solo pon: “aceite de coco” en el buscador y aparecerán. Eso sí, acá en Lima no es nada barato. Pero sí considero que es una buena inversión.

Y ese es mi truco para reparar las puntas de mi cabello. Ten en cuenta que esto fue lo que me aconsejaron las chicas tailandesas que me atendieron en la farmacia. No he visto en el ciberespacio qué otras sugerencias y trucos existen. Pero estoy segura que hay muchas más formas de usarlo. ¿Conoces alguna más que quieras compartir?