Todo se resume en lo siguiente: respetos guardan respetos. Respetemos a quienes no son como nosotros.

Okey. Este artículo no es para hablarte del currículo escolar y la ideología de género. Yo entiendo claramente que no se promueve ninguna orientación sexual si no el respeto y la no discriminación en el nuevo plan de educación. Algo que según lo que estamos viendo en nuestro país en los últimos días, realmente le falta a nuestra sociedad. Puedes informarte más sobre la nueva política escolar con las propias palabras y explicación de la ministra.

Nuestro país necesita un avance en la lucha contra la discriminación en todas sus formas. No todos somos iguales, pero sí somos igual de importantes. Y con mucha pena he visto cómo las redes sociales y las noticias se llenan de mensajes de odio y desinformación, pero sobre todo, de opiniones radicales e intolerantes. 

Yo no creo en Dios o en el amor. Pero no por eso voy a discriminar a quienes sí guían sus vidas bajo la religión y a los que pregonan al mundo lo enamorados que están de sus parejas. Y eso es porque respeto la decisión de cada uno de ellos. Si a ellos los hace felices, ¿debo opinar al respecto? No. Debo concentrarme en mi vida y en mi felicidad. Nada más.

Si hay algo que siempre he dicho en este blog es que no todos tenemos los mismos gustos y que no importa cuál sea tu preferencia, hay que ser feliz con ella. Y eso se respeta. Sea lo que sea. Mis papás me enseñaron esto y es la regla con la que vivo todo el tiempo.

Me cuesta aceptar que en pleno 2017 aún existan discursos de discriminación homosexual. Más aún cuando más de la mitad de mis amigos son gays.

Ser gay está bien. Ser bisexual está bien. Ser hetero está bien. ¿Quieres saber qué está mal? Ser intolerante.

La homosexualidad no es una enfermedad ni algo que se enseñe. Cuando yo estaba en el colegio, allá en Piura, no tenía idea lo que era un gay, un transexual o una lesbiana. Pero a ver, ¿acaso en esa época teníamos acceso a la información que los niños tienen ahora? Hoy veo con sorpresa como niños de casi tres o cuatro años utilizan más rápido un iPad de lo que yo sé usar el control de mi Smart TV. Los tiempos han cambiado. Y sesgar la información solo porque creen que un niño no es capaz de procesar el concepto de homosexualidad es minimizar su inteligencia y subestimar sus capacidades. Y créeme, los niños de hoy son más moscas que tú o yo lo éramos por ahí en los noventas. Disney acaba de incluir a su primer personaje abiertamente gay en el remake de “La bella y la bestia”, ¿crees que a estas alturas no se han enterado?

Juzgar, discriminar y rechazar a alguien por su orientación sexual está mal. Vivimos en un mundo donde la diversidad en cualquiera de sus formas está en todos lados, ¿vamos a hacernos los ciegos? Yo no. Yo quiero poner de moda la tolerancia, ¿y tú?