Nueva York siempre será una buena idea. Y buen lugar para aprender muchas cosas.

Si eres #PinkChicker desde hace un buen tiempo debes saber que Nueva York es una de mis ciudades favoritas en el mundo. Tanto así que cada vez que puedo me doy una escapada por allá e incluso estudié en esta hermosa ciudad por un tiempo.

Mira aquí: Mis tiendas favoritas en Nueva York 

Y si bien mis planes cada vez que paso por la ciudad de los rascacielos ya dejaron de ser turísticos, debo confesar que siempre hay algo por conocer. Pero no solo eso, si no que cada uno de mis viajes son una experiencia diferente y de todas las experiencias, ¡uno aprende!

Es por eso que hoy quiero contarte 8 cosas que aprendí en Nueva York:

#1 En esta ciudad caminarás por horas

“Gossip Girl” y “Sex and the city” nos engañaron, no podemos caminar en esta ciudad en stilettos o Manolos, al menos no por más de una hora.

Lleva los zapatos más cómodos (de preferencia que no estén por estrenar) pero si quieres lucirte en alguna discoteca o bar, o eres influencer y necesitas que alguien tome tu foto para alguna página de street style, lleva tus tacos en una cartera.

#2 Tu Metrocard es tan importante como el efectivo, las tarjetas o tu celular

Si no tomas el metro, no llegas a ningún lado porque los taxis son demasiado caros. A no ser que te lleven un par de cuadras, y eso que puedes demorarte mucho más en las horas pico, el tráfico en Nueva York es criminal.

#3 Si no quieres perderte (y quieres verte más local) descarga un mapa de la ciudad en tu celular

Puedes usar Trip Advisor u otros, pero lo mejor es Google Maps. Te indica todo en caso tengas que caminar o tomar el metro, con número de paradas y más. Esta herramienta ha sido mi salvación cada vez que voy para allá. Y créeme que no te vas  a desorientar con el sistema de líneas, es muy simple, lo entenderás al toque.

#4 Si te perdiste, no tengas miedo de preguntar direcciones

Eso sí, sé directa. Los neoyorquinos andan apurados todo el tiempo  así que si parecen impacientes, no se lo tomes a mal, ¡así son! Pero de que recibirás ayuda, ¡la recibirás! Les encanta orientar a los turistas, aunque no les guste andar por zonas llenas de ellos.

#5 Administra bien tu dinero y llama a tu banco para avisar que vas a viajar  y usar tu tarjeta en el extranjero

Haz tu presupuesto en dólares y síguelo. Nueva York es una ciudad cara, asegúrate de tener todas tus cuentas en orden, lleva un registro de lo que estás gastando (en tu celular o un bloc de notas) y no tendrás problema. Eso sí, evita convertir todo a tu moneda local. Bien dicen, el que convierte, ¡no se divierte!

#6 Los precios son más caros en las zonas más turísticas

Si quieres probar los hot dogs o cualquier cosa de los carritos de comida, que sean los que tienen los precios escritos y evita los que están por Central Park o Times Square ya que son más caros. Y si pareces muy turista y despistada, querrán cobrarte de más. Me pasó una vez en Soho pero felizmente vi el precio antes.

#7 Come todo lo que puedas

Nueva York es una ciudad cosmopolita y es una de las pocas ciudades donde podrás probar toda la gastronomía del mundo. Si siempre quisiste probar comida griega, tailandesa, coreana, vietnamita… ¡este es el lugar!

Y no hay nada más neoyorkino que el brunch, ya sea en Brooklyn o Manhattan (acá una buenísima recomendación), anda y disfruta de lo que tienen. ¡No te vas a arrepentir!

#8 Si te quedas en un hotel, ¡aprovecha el desayuno buffet!

Come todo lo que puedas y estarás llena hasta el lonche o la cena. Ahorrarás mucho, pero no te preocupes por las calorías, las quemarás todas en todas esas caminatas por la ciudad.

Y hablando de hoteles, si quieres darte un gusto, ¡tienes que ir al New York Marriott Hotel at the Brooklyn Bridge y disfrutar de la vista! (y la comodidad de las camas, no sé qué tienen los hoteles, pero podría quedarme horas enrollada en la cama sin hacer nada).

Otro beneficio de este hotel es que está a unas cuantas paradas del Brooklyn Bridge (y por ende, también a Manhattan). Pero también hay sitios lindos que puedes conocer a sus alrededores, así como restaurantes buenísimos. ¿Lo mejor? El Shake Shack de la esquina, siempre está lleno pero vale la pena pedir para llevar a tu habitación.

Definitivamente yo creo que un paso por este hotel es perfecto si tu plan es viajar con la familia o el novio. El personal es súper atento, desde el portero hasta los chicos de front desk. Fueron muy amables conmigo en todo momento y me ayudaron con unas cuantas cosas. Hay sitios en donde el servicio de atención al cliente deja mucho que desear, pero éste no fue el caso.

Resulta pues que un amigo había hecho una compra por Internet y dio la dirección del hotel (y el paquete llegó antes que yo hiciera check in). Felizmente, el staff recibió mi pedido y lo guardó. Y cuando tuve que retirarme, tenía que dejar unas cosas para una amiga y nuevamente me apoyaron con la gestión. ¡Todo con una buena sonrisa! Como debe ser. Si quieres darte este gusto, mira los paquetes que tienen y reserva con tiempo.

Mira aquí cómo fue mi último viaje a Nueva York