Hace poco me di cuenta de algo: me encanta estar soltera.

Estar sola no tiene nada de malo. Que estés con alguien solo porque no puedes estar sola, sí. Y eso te lo puedo firmar.

Ya sabes que llevo tres años soltera. Y hace poco me di cuenta de que ME ENCANTA. Nunca me he divertido tanto como ahora.

Mira aquí: 6 cosas que he aprendido sobre ser soltera en Lima

Sé que dentro de la comunidad #PinkChicker hay muchas chicas que están pasando por una ruptura o que quizás necesitan estas palabras, así que por eso hoy te voy a contar por qué prefiero estar sola que mal acompañada:

#1 La prioridad en mi vida soy yo y nadie más que yo

Si quiero pasar un sábado por la tarde trabajando y cerrando mis pendientes, lo hago feliz porque no estoy quitándole tiempo a mi otra mitad.

En algún momento y en algún lugar leí que para amar a otra persona debes amarte primero a ti misma. Así que creo que esto se aplica muy bien a lo que te digo en este punto.

Tienes que aprender a ser independiente y a valerte por ti misma. Hemos venido solas a este mundo y solas nos iremos de él. Que el novio o el galán no sea lo que te motive a empezar el día, ¡tú vida debe ser el motor suficiente!

#2 Puedo irme a dónde sea cuándo quiera

Y no sabes cuánto agradezco tener la libertad de hacer esto. No tengo nadie a quién decirle: “Amor, ¿vamos?” Oh no. Yo solo llamo a mis amigos, si pueden, ¡bien! Y si no, ¡también! Ya sabes que viajo sola sin problemas.

Hace años estaba con una persona a la que no le gustaba viajar (o no quería viajar conmigo, no lo sé) y luego con otra que vivía en otro país. Era agotador. Pero como ves, esto dejó de ser un inconveniente y ahora es una gran oportunidad para mi y por supuesto, para el blog y todas ustedes porque tengo planeado recorrer el mundo y mostrárselo a todas mis hermosas #PinkChickers.

#3 Si quiero pasar los domingos sola en pijama viendo Netflix, ¡lo hago!

Hasta hace unos días estuve “saliendo” con un chico, la verdad UN MUY BUEN CHICO. Y lo pongo entre comillas porque solo nos vimos unas cuatro veces porque él se fue de viaje y luego yo también. Hablábamos seguido por WhatsApp pero si me sigues en Instagram, seguro viste que me distraje mucho en Cusco.

¿El final? Me di cuenta que la situación no fluía.

Mi punto: la persona en cuestión me dijo para pasar el domingo viendo series en su casa. Y sé que eso es código para otra cosa, ¿pero me crees si te digo que preferí ver la última temporada de Narcos sola en casa? Estaba en pijama y como Shakira, los domingos no me baño ni me arreglo.

No tenía ganas de salir. En otra ocasión quizás me hubiese puesto más guapa y salía corriendo. Pero no. Esta vez no.

#4 Si me pongo guapa, ¡es para mi!

No me ha tocado pero sé que existen hombres que se sienten “intimidados” (o no sé cuál sería la palabra para describir la situación que narraré a continuación) cada vez que una se pone más guapa.

Que si te pones una falda pegada, que si tu escote es muy pronunciado, etc. ¡Caramba! Honestamente no sabría cómo reaccionar si un hombre me dice algo sobre cómo me visto. Como dije, no me ha pasado, ¡felizmente! Por el contrario, todas las personas con las que he tenido alguna relación han sido más que fanáticos de mis outfits.

Sin embargo, sí hubo un personaje que hizo comentarios respecto a por qué me maquillaba tanto. Y a ver, sé que hay personas que prefieren lo natural. ¡Y está bien! Pero ahí una se da cuenta que la cosa no va a funcionar. Y mira tú, no funcionó.

Y es que no había forma, repito: no había forma, que yo cambie mi amor por el maquillaje por ese individuo.

#5 Todo error es un aprendizaje

Y mis amigos son testigo de ellos: ¡vaya que he tenido muchos errores! En estos tres años de soltera me la he pasado peor que cuando estaba en la universidad llevando cursos de matemáticas. Cero en todo. Jalada.

Pero de cada uno de esos errores he aprendido MUCHO y por eso me siento con la confianza absoluta de decirte que si te equivocas, ¡bien hecho! Porque eso te servirá para la próxima. Si no hubiese metido la pata tantas veces, seguiría intentando (o mejor dicho forzando) algo con el chico que te mencioné en el punto número 3.

Si alguien no te complementa al 100%, no lo necesitas a tu lado. Eso es lo que me repito una y otra vez cada vez que algún chico guapo llega a mi vida. Es mejor pensar con mente fría a desesperarte y entregar todo a una relación que no tendrá buenos resultados y peor aun, con la que no te sentirás satisfecha.

Antes tenía miedo estar sola. Ahora pienso que es lo mejor que me puede haber pasado. No me mal interpretes, el día que llegue el señor Pink Chick será increíble y obviamente seré más feliz de lo que soy (no sé si eso sea posible, pero ahí vamos). Por ahora no ando en la búsqueda, en la dulce espera o lo que sea. Si se da bien, y si no, ¡también!

Con esto no quiero decirte que la solución a todos tus problemas es quedarte soltera por siempre y para siempre. O que de pronto Pink Chick se convirtió en una feminazi y los hombres son el enemigo. ¡No! Con tanto hombre bello en este mundo…

Mi punto con esta nota es reflexionar sobre la razón por la que prefiero estar sola a mal acompañada, y como ya puedes haberte dado cuenta, no solo es una, son cinco. ¿Necesitas más?