Después del post en el que les contaba acerca de un tema personal para mi y en el que les revelaba cómo había podido superarlo, recibí muchos mensajes y comentarios buena onda. No saben lo feliz que me hicieron todas las palabras de motivación y también los consejos, experiencias y más de todas las lindas chicas que se tomaron esos minutos para enviarme toda su energía. Más de uno de esos mensajes no estuvieron necesariamente relacionados al tema en particular, si no más bien, me preguntaban cómo había hecho para sobrellevar otra situación de la cual les hablé escuetamente por aquí y también por Instagram.

La verdad no había querido hacer todo un artículo sobre el tema por distintas razones. Si bien escribir es terapéutico y ayuda a soltar todas tus emociones, sentía que tenía otras prioridades con el blog en ese momento. Y la verdad, tengo ya bastantes meses escribiendo esto (y un poco de temor de publicarlo). Pero después de leer varios comentarios preguntándome acerca de eso y como les dije a principios del año, mi objetivo es que el diario de Pink Chick sea una plataforma para inspirarnos y llenar de motivación a todas las mujeres que quieran sentirse mejor con ellas mismas, decidí hacerlo. Después de todo, este tema en particular, tiene que ver con eso.  Y bueno, voy a ser sincera, luego de discutirlo con mis amigas más cercanas, una de ellas me mostró este post y finalmente, me animé a hacerlo.Y es que una ruptura amorosa no es algo fácil de sobrellevar. Ya sea si estuviste tres meses o tres años con esa persona.

Muchas aquí saben que el año pasado, después de cinco años de relación, me quedé sola por un tiempo y luego empecé otra aventura sentimental que duró seis meses. Ambas terminaron.  Y si bien es algo personal, debo confesar que estas dos relaciones fueron significativas para mi y sí, cuando terminaron, pensé que el mundo se iba a acabar. Pero como podrán ver, ¡sobreviví! Y sigo disfrutando de mi pinky life, mis pinky friends y mi pinky trabajo. Porque como dice Ted Mosby, algunas veces, las cosas tienen que alejarse o romperse para hacer camino a cosas mejores. Quizás pienses que terminar con esa persona fue lo peor que te puede pasar, pero desde mi punto de vista, es probable que lo que realmente necesitamos es un pequeño empujón para darnos cuenta que el universo nos tiene guardado algo mejor y que no está bien conformarnos.

Y así como les cuento cinco formas de hacer cualquier cosa, hoy voy a contarles las 8 formas que me ayudaron a sobrevivir una ruptura amorosa:

1. Si te sientes mal, llora. No hay nada malo en hacerlo. Has perdido a alguien que significó mucho en tu vida. Si eres de las personas que llora a menudo, entonces esto no será difícil, pero si eres como yo, que ni si quiera el final de The Notebook te hizo soltar una lágrima, créeme que a la larga, lo harás. Una vez mientras manejaba con una amiga no paré de llorar, y claro, cuando hablaba con él también lloraba, ¡no podía parar! Eventualmente lo hice, hasta que se me acabaron las razones para hacerlo. En algún lugar leí o escuché que cada mujer tiene suficientes lágrimas para botar por un hombre. 
2. Concéntrate en el trabajo, manténte ocupada. Pinta mandalas, haz yoga, box, ¡lo que sea! Pero no te quedes en cama sufriendo y pensando qué estará haciendo. Olvídate de su existencia y haz tu vida. Lo que me lleva al siguiente paso.

3. Deja las redes sociales y si puedes, bloquéalo. Lo que menos quieres es ver sus fotos o actualizaciones, solo te harán pensar en cosas que no son y no la pasarás bien. Además, él decidió terminar contigo, y con eso, dejar de ser tu amigo. Algo que evidentemente sucede cuando terminas con alguien, pierdes a esa persona incondicional en la que podías apoyarte en momentos difíciles o bueno, en cualquier circunstancia. Entonces, si él quiso dejar de ser tu apoyo, ¿por qué deberías mantenerlo en esta red social? Es mejor eliminar cualquier rastro suyo, ayuda mucho a superar todo. Y como consejo adicional: si tienen amigos en común y les tienes mucha confianza, no les preguntes por él y si es necesario, pídeles que no te hablen de él. Repito, olvida cualquier rastro de su existencia. Tengo la suerte que la mayoría de mis amigos tuvo el sentido común de no mencionar nunca su nombre ni contarme si lo habían visto o no, sin embargo hace un tiempo una amiga me contó algo sin que se lo pidiera, pero para ese momento yo ya estaba más que bien y después pensé que si él era feliz, todo estaba bien. 

4. Haz todo lo que no podías hacer cuando estabas con él. No he sido soltera desde hace cinco años y medio y siento que siempre he hecho cosas pensando en que si a mi enamorado le gustarán o no, o si el podrá hacerlas y por último, si él y yo estaremos en la misma ciudad. Pero desde hace un tiempo, todo lo que hago es por mi y para mi. No tiene nada de malo en ser egoísta, si quieres viajar sola o con tus amigos, ¡hazlo! Si quieres quedarte en casa un fin de semana viendo películas o maratones de las series que te gustan sin tener que consultar con otra persona, ¡hazlo! Tienes que aprender a valorar tu independencia y conocer tus gustos. Vive tu vida. Quiérete. Cuando lo hagas, habrá espacio para que otra persona también pueda hacerlo. 
5. Si no hay closure, no lo busques. Solo sigue tu camino. Un amigo me hizo entender esto después que yo estuviese rompiéndome la cabeza pensando una y otra vez por qué después de cinco años me terminarían dos veces por teléfono. Lo mejor es dejar de buscar respuestas, no las encontrarás. Así que si tu ruptura no fue la tradicional conversación cara a cara, ¡déjalo ahí! Por algo vivimos en este siglo y si los aparatos telefónicos están ahí, es por algo. Cierra tu capítulo y dale para adelante.

6. No te metas inmediatamente en otra relación. Cuando pasas por una ruptura amorosa, muchas veces sientes que necesitas llenar ese vacío en tu corazón con otra persona, pero sinceramente no es más que un reemplazo. Y si, te pasa lo mismo que a mi, a lo mejor el destino te pone a otro galán en el camino, y quieres darte una oportunidad, puedes hacerlo, pero si aún no has superado la pena, los traumas o lo que sea que te dejó tu pasada relación, no vas a poder dar todo de ti en esta nueva etapa y por más bueno que sea este nuevo chico, es probable que a la larga sientas un poco de temor a comprometerte y devolver todo ese cariño que te da esta otra persona.

7. No bajes la guardia, ni la autoestima. Con esto me refiero a dos cosas muy importantes, nunca te sientas menos que nadie. Si terminas una relación puedes sentir que no vales la pena, que nadie te va a querer, incluso que eres fea… Que lo que pasó fue tu culpa, que todo lo que estuvo mal en la relación pudo haber sido mejor si tú trabajaste por ello… ¡pero no! ¡No es así! Las cosas pasan por algo. Siempre he sido una persona optimista y positiva, pero poco a poco sentía que me estaba encerrando en un hoyo negro sin salida. Lo que te recomiendo es ver todas las cosas buenas que tienes: tu forma de ser, tu inteligencia, profesión, amigos, familia, mascotas… tienes muchísimas cosas por las cuales ser feliz. Quizás suene egocéntrico, pero tienes que hacerlo. Pensar en todo lo que tengo y lo que soy, ¡hizo que me sienta muy bien! Soy bonita, trabajadora, amo a los animales, nadie me mantiene, me encanta aprender nuevas cosas, soy independiente, tengo una familia unida, soy responsable, creativa… él se la pierde, ¿cierto?

Ahora, el segundo punto importante. ¡No bajes la guardia! Con esto me refiero a una vieja regla que seguro han visto en más de un board en Pinterest: vístete todos los días como si fueses a encontrar a tu ex. La ciudad en la que vivo no es pequeña pero el círculo en el que ando si y felizmente ya ha pasado un año y unos meses desde que terminé mi relación más larga pero hasta la fecha aún no ha habido un nuevo encuentro. Lamentablemente, esto no sucedió con la otra parte de mi última relación. Cosa rara en realidad considerando que la ciudad en la que estábamos sí es más grande y era casi imposible poder cruzarnos, pero desafortunadamente estaba yo en esa zona del East Village, después de un día exhaustivo de compras de último minuto, despeinada, con la poca ropa que quedaba en mi maleta -viajaba al día siguiente- después de la lluvia y sin paraguas, y tras haber pasado los últimos tres días llorando y comiendo… imagínate mi cara de sorpresa cuando de repente, mientras buscaba en el mapa de mi celular la estación de metro más cercana, unos ojos azules me miran con cara de sorpresa y me preguntan qué hacía ahí. Vergüenza total porque no estaba vestida para la ocasión.

Es por eso que te digo, salir a la calle con tu mejor outfit siempre será la mejor arma para sentirte segura de ti misma y enfrentar cualquier situación. 


8. Rodéate de personas que valgan la pena. Y con esto me refiero a amigos que tú consideres que aportan a tu momento de duelo. Una ruptura es una situación sentimental delicada para muchas, me encantaría ser como algunas personas y simplemente pasar la página, reprimir emociones y continuar con la vida. Lamentablemente no todas tenemos ese don. Entonces, ¿a qué me refiero con rodearte de gente que merezca un minuto o más de tu tiempo? A la buena vibra. Tan simple como eso. Si tu refugio es conversar con tus amigos, hazlo con quienes te escuchen y sean objetivos desde el principio, algo difícil considerando que un individuo ajeno a tu grupo decidió dejarte, pero si tienes la suerte de tener amigos que te dirán objetivamente las cosas como son y otros que simplemente harán mil y un planes para que estés activa y salgas de casa, entonces… ¡pégate a ellos! Siempre es bueno acudir a los amigos que a su modo, te harán abrir los ojos y darte cuenta que efectivamente ahí no había futuro. 
En cambio, si aún no estás lista para seguir escuchando a las amigas que desde el tercer año de relación te decían que el tipo no valía la pena, que busques otro mejor, que aprovechaban cada oportunidad para decir que él estaba muy por debajo de tus estándares y que te hizo un favor al terminar contigo… haz como hice yo y sal corriendo. Deja el chat de WhatsApp, deja de salir con ellas por un tiempo y simplemente deja ese ambiente. Si bien nadie te conoce mejor que tus amigas,  y nadie puede decirte las cosas a la cara como ellas pueden hacerlo, creo que quien debe burlarse de tu fallida relación y analizar todo lo que estuvo mal eres tú y nadie más tú, cuando estés lista claro. Y si no lo estás, no te obligues a hacerlo. Solo te sentirás mal. Explícales que aún no te sientes preparada para eso y sigue con todo lo que tengas que hacer para dejar ir ese sentimiento de pena. Y créeme que con el tiempo ese momento llegará y cuando tú misma te rías de todo y por fin te des cuenta de cómo eran las cosas en realidad y agradezcas al universo (y a él) por darte la oportunidad de encontrar a alguien mejor, ¡estarás bien! Porque en serio, ¡todo va a estar bien! Solo tienes que ser paciente, no dejar que la pena te gane y rodearte de buena onda, pero sobre todo, concéntrate en ti misma.

Con el tiempo, esa sensación de vacío, pena y más cosas desagradables que sientes en este momento van a pasar y cuando ya no te duela pronunciar su nombre, sabrás que todo va a estar bien.

Espero que este post pueda ayudarlas. Como dije, me daba un poco de temor publicarlo, pero bueno, ustedes son mis amigas cibernéticas y sentía que tenía que compartir con ustedes esta experiencia. Después de todo, comparto lo que me gusta, lo que me pongo, a dónde voy… ¿por qué no compartir esto? Espero de todo corazón que si alguna por aquí está pasando por esto, pueda ayudarla, y si tienen más formas de sobrevivir una ruptura, ¡compártanla! Estoy segura que muchas aquí apreciarán sus aportes.